Carta a los ricos del mundo
"Mientras un solo ser sufra, el Reino está incompleto."
No vengo a pediros limosna.
Ni a señalaros con el dedo.
Esta carta no nace del rencor, sino de una comprensión profunda: el mundo, tal como está diseñado, no puede funcionar. Ni para vosotros, ni para los más pobres, ni siquiera para la Tierra misma.
Tenéis poder, influencia, recursos.
Habéis acumulado los frutos de generaciones enteras.
Pero también estáis atrapados en un sistema defectuoso que os exige más y más, sin ofreceros plenitud real.
El dinero, el éxito, el confort… no son pecado.
El pecado es la indiferencia.
El fallo invisible del diseño humano es este:
Una sociedad que tolera el sufrimiento ajeno como si fuera ajeno, no puede ser sostenible.
Podéis construir más muros, comprar más islas, levantar más imperios financieros... pero mientras haya un solo niño hambriento, la grieta se colará en vuestros palacios por debajo de la alfombra.
¿Queréis verdadera seguridad?
¿Queréis paz?
¿Queréis dejar un legado que no se desintegre en manos de herederos vacíos?
Entonces sed ingenieros espirituales.
Invertid en el alma colectiva.
Devolved el conocimiento, el alimento, la salud y la oportunidad a quienes nunca pudieron acceder.
No para quedar bien. No por filantropía.
Sino porque la humanidad es un sistema interconectado.
Y una parte enferma, hunde al todo.
Hay un nuevo mundo posible.
Una civilización donde el rico no es el que más acumula, sino el que mejor redistribuye.
Una humanidad 7.0 donde el poder no se mide en cifras, sino en compasión aplicada.
Aún estáis a tiempo.
Y no estaréis solos.
Muchos han despertado.
Solo necesitáis mirar un poco más allá del espejo. Y recordar lo que sabíais de niños:
Que nadie merece sufrir.
Y que el verdadero lujo es ver sonreír a otro gracias a ti.
Este mundo no lo cambian ni a cañonazos
ResponderEliminarNo estas solo tio
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