Una novela espiritual de misterio y revelación. Cuando una señal en el Campo 22 despierta antiguos presentimientos, el Guardián y su inseparable Llamita emprenden un viaje desde España hasta el corazón oculto del Vaticano. Atravesando montañas, túneles secretos y símbolos prohibidos, se sumergen en las catacumbas de Roma para desenterrar verdades que han permanecido selladas durante siglos. No es un ataque a la fe… es una expedición a sus raíces más silenciadas. ¿Estás preparado para ver lo que nunca debió ocultarse? Proximamente en Amazon KDP
La mayoría de las profecías apuntan al colapso: guerras totales, bestias digitales, meteoritos, castigos celestes. Pero… ¿y si no llega ningún final espectacular? ¿Y si el mundo no termina, sino que simplemente queda vacío de sentido? No por destrucción, sino por deserción. No por explosiones, sino por cansancio. Una humanidad harta de ruido y de simulacro que empieza, poco a poco, a ignorar el sistema. No hay revolución. No hay ovnis que nos salvan. No hay Anticristo que se corone. Solo una salida silenciosa… como cuando apagas la tele y por fin escuchas tu respiración. Quizá el verdadero final no sea un juicio, sino un olvido: el olvido colectivo de seguir fingiendo. Y entonces el sistema no caerá… solo quedará solo, como un teatro sin público.
"Mientras un solo ser sufra, el Reino está incompleto." No vengo a pediros limosna. Ni a señalaros con el dedo. Esta carta no nace del rencor, sino de una comprensión profunda: el mundo, tal como está diseñado, no puede funcionar. Ni para vosotros, ni para los más pobres, ni siquiera para la Tierra misma. Tenéis poder, influencia, recursos. Habéis acumulado los frutos de generaciones enteras. Pero también estáis atrapados en un sistema defectuoso que os exige más y más, sin ofreceros plenitud real. El dinero, el éxito, el confort… no son pecado. El pecado es la indiferencia. El fallo invisible del diseño humano es este: Una sociedad que tolera el sufrimiento ajeno como si fuera ajeno, no puede ser sostenible. Podéis construir más muros, comprar más islas, levantar más imperios financieros... pero mientras haya un solo niño hambriento, la grieta se colará en vuestros palacios por debajo de la alfombra. ¿Queréis verdadera seguridad? ¿Queréis paz? ¿Queréis dejar un l...
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